Ventajas de los fondos de inversión frente a invertir en acciones

ventajas-fondos-inversion-sobre-acciones

Muchas personas se decantan por las acciones, cuando hablamos de invertir en bolsa. Pero yo creo, que es porque ignoran las ventajas de los fondos de inversión y todos los problemas que puede suponer invertir en acciones directamente. No sólo hablo de que el riesgo que asumes es mucho mayor, al concentrar tu dinero en unos pocos títulos. Te hablo de los problemas que supone tener una cartera de acciones. Te pongo algunos ejemplos.

Eventos corporativos

Cuando compras acciones, los eventos corporativos te obligan a tomar decisiones constantemente. Ampliaciones de capital, dividendo flexible, OPAs hostiles y amistosas, recompras de acciones. Tomar la decisión equivocada puede costarte dinero. Bueno, eso suponiendo que te enteres que tienes algo que decidir. Porque muchas veces, sé que la gente no hace mucho caso a las notificaciones del bróker o del banco cuando envían las comunicaciones. Y si se te pasa el plazo, ya olvídate. Te quedas con la opción por defecto, si es que había alguna.

Cuando inviertes en acciones a través de un fondo e inversión, te evitas todos estos problemas. Porque sabes que los gestores o equipo gestor, se ocuparán de ello. Que para eso pagas la comisión de gestión. Pero porque, además, ellos están todo el día encima del mercado y tienen gente que se ocupa de eso. Pero lo más importante, es que ellos saben por qué compraron las acciones, cual es el precio objetivo y pueden interpretar mejor que tú, que conviene hacer cada vez que llega nueva información.

Déjame que te cuente una situación reciente. Hace unas semanas, una empresa del sector turístico, publicó una ampliación de capital no gratuita, sobre las que los accionistas debían decidir que hacer.

En una fecha concreta, se descontarían del valor de la acción 0,64€, que sería el valor de los derechos. La ecuación de canje eran 4 nuevas acciones por cada 11 derechos. Pero, además, como no era una ampliación liberada, había desembolsar 2,15€ por cada nueva acción. Si no decidías que hacer, tus derechos se vendían automáticamente el último día de cotización.

Los accionistas que no estuvieron al tanto, perdieron 0,49€, porque el último día, los derechos se liquidaron a 0,15€. Y además vieron diluida la posición. Lo que permitió a algunos brókeres y gestores de fondos, vender los derechos al inicio y recomprarlos el último día, de forma que el desembolso les salió prácticamente gratis.

Es por este tipo de cosas, que merece la pena invertir en acciones a través de fondos de inversión, en lugar de hacerlo directamente.

Deducción por doble imposición en dividendos de acciones extranjeras

Otro asunto que suele dar bastantes quebraderos de cabeza, es la doble imposición de los dividendos de acciones extranjeras.

Para empezar, no todos los países tienen convenio de doble imposición. Por lo que, aunque en teoría se puede recuperar todo o parte de la doble retención de los dividendos, no siempre es posible. Y hay parte del dividendo que se pierde.

Luego está el punto de que no mucha gente sabe como aplicar la deducción por doble imposición en dividendos de acciones extranjeras en la declaración de la renta. No es complicado, pero en general, suele dar bastante dolor de cabeza a la gente este tipo de molestias. Y al final, o lo hacen mal o no hacen nada para recuperar el exceso de retención.

Apuesto que  hay gente que no invierte en acciones de alto dividendo en el extranjero, sólo por no tener que hacer los trámites de la doble imposición y se centra sólo en acciones nacionales. Con las implicaciones que tiene no diversificar y concentrarlo todo en la bolsa nacional, que precisamente no es para tirar cohetes.

Gestión del riesgo y sesgos emocionales

Cuando uno invierte en acciones y no sabe por qué ha comprado una acción en concreto o cuál es su precio objetivo, es más fácil que se asuste si los mercados atraviesan un periodo de bajadas.

Una de las ventajas de invertir con fondos de inversión, es que los gestores de fondos o equipo gestor, conocen con detalle la situación de cada empresa en la que invierten. Han hecho los deberes y han estudiado sus estados contables, además de actualizar sus previsiones con cada nueva información. Conocen a la gerencia y entienden el modelo de negocio. Por eso, aunque baje la bolsa y con ello las acciones en las que invierten, no venderán, porque tienen convicción y saben que esas acciones tienen un valor razonable superior. De hecho, probablemente, aprovecharán para comprar.

Muchas veces, como inversores individuales compramos lo que está de moda o que oímos que ha subido. Cuando hay un mercado alcista complaciente, puedes llegar a creer que eres un crack, porque compras y vendes y no paras de cerrar operaciones con ganancias. Pero ese exceso de confianza, es letal cuando las cosas se complican. Porque no sabemos reaccionar y además nos falta humildad para reconocer que no sabemos qué es lo que pasa. Leer cuatro foros de bolsa, seguir la prensa económica y estar al día de lo que se cuece en Fintweet no te hace mejor inversor. Sabes lo que todo el mundo sabe o peor, porque estás hecho un lío de tanta información.

La tranquilidad que te da la diversificación de un fondo de inversión y delegar en profesionales no la tienes cuando inviertes en bolsa por tu cuenta. Una acción se puede ir a cero, pero con un fondo de inversión global y diversificado es muy poco probable que siquiera soportes una bajada de más del 50%.  

El diferimiento fiscal de los fondos de inversión frente a las acciones

Una de las grandes ventajas de los fondos de inversión es todavía, la posibilidad de traspasar tu dinero de un fondo a otro sin tributar por la ganancia o pérdida de tu inversión previa.

La Ley 35/2003 sobre Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) es una rareza que no existe en otros países. Y que si no se la cargan, es una clara ventaja frente a invertir con acciones. Con la posibilidad de traspasar tu dinero sin tributar, puedes multiplicar el efecto de la capitalización con el paso de los años. Y lo que es más importante, si falleces y hay una importante ganancia sin tributar, gracias a la exención de la plusvalía del muerto, nunca se pagará nada a Hacienda por la ganancia.

Algo que no es posible hacer con las acciones, si andas comprando y vendiendo.

Por otro lado, los fondos de inversión, a diferencia de un particular, tributan al 1% en el Impuesto de Sociedades. Lo que pasa debajo de la carcasa del fondo prácticamente no paga nada y se reinvierte y capitaliza. Dividendos, compraventas, etc.

Conclusión

Yo también empecé a invertir mi dinero comprando y vendiendo acciones. Incluso tuve una época en la que hacía trading y que pensaba que funcionaba el análisis técnico. Hasta que me di cuenta de que mi racha de ganancias sólo era suerte (luego vino la de pérdidas). Y que con la información que está disponible para todo el mundo no se puede batir al mercado a la larga (ni los profesionales lo consiguen en el 90% de los casos).

Desde 2008 invierto fundamentalmente mediante fondos de inversión por sus ventajas. Pero me reservo un porcentaje de ahorros para especular o inversiones de gran convicción en la que creo que obtendré un beneficio extra. En caso contrario, no lo hago. Además, el círculo de competencia que puedo abarcar, es mucho más reducido del que puedo tener invirtiendo en fondos. Por esa razón, llegué a la conclusión que era absurdo seguir rompiéndome la cabeza con las acciones.

Una de las ventajas de los fondos de inversión que más valoro es la tranquilidad que me dan. Cuando se hunden los mercados también bajan, pero sé que si espero o aprovecho a invertir un poco más, ganaré dinero más pronto que tarde. Mientras que con las acciones no lo puedes tener nunca tan claro, por los riesgos específicos del negocio de cada empresa.  Y otra ventaja, es que al final con los fondos me quito de en medio todo el rollo de los eventos corporativos, tener que presentar modelos informativos de hacienda si usas brókeres extranjeros, así como los quebraderos en la declaración de la renta para calcular ganancias cuando hay acciones libradas, derechos de suscripción preferente etc.

Si te ha gustado este artículo, puedes compartir la publicación con tus amigos y conocidos en redes sociales y/o por correo electrónico. Así, cada vez más personas, podrán aprender a invertir y gestionar mejor sus ahorros, logrando mayor difusión de conocimientos. Igualmente, puedes suscribirte al blog, para recibir en tu correo publicaciones exclusivas. 

También te puede interesar:

4 Comentarios

Participa en la conversación y déjame un comentario.

  1. Hola ,pues para Gregorio son mejor las acciones.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola José,

      Más allá de la loable labor de acercar el mundo de la bolsa a neófitos en el tema, Gregorio Hernández no deja de ser un autodidacta con buena voluntad. Hay cosas que le he escuchado decir sobre los fondos indexados, que no le dejan en muy buen lugar. Confunde el valor de las empresas con el precio de la acción, dando por hecho que porque una acción pase de 5 a 10 es cara y que cuando inviertes en indexados, compras más de las más caras. Se ve que desconoce el funcionamiento de la composición de los índices por capitalización y capitalización ajustada por market float. O los fundamentales que llevan a una empresa a ocupar más peso en un mercado, etc. Hay algo de cierto, pero no lo explica bien. La inversión en índices, es una inversión momentum, donde se gana por las acciones en tendencia, que se retroalimenta con los flujos de capital... Pero bueno, entiendo que haya quien le guste la filosofía de comprar acciones por los dividendos.

      Aunque él si habla de diversificar en acciones extranjeras con dividendos, lo enfoca mal. En el sentido de que una empresa que paga un alto dividendo, no es una buena acción per sé. El criterio adecuado y sano, sería el de Antonio Rico en Baelo Patrimonio, donde invierte sólo en empresas que tienen dividendo estable y creciente (aunque sea bajo).

      Matices aparte, invertir en acciones no te libera del marrón que suponen los eventos corporativos, las complicaciones en la declaración de la renta, peor tratamiento fiscal, etc.

      Los estudios académicos y la cruda realidad están ahí. Con los datos pasados de precios y la información pública que todo el mundo tiene acceso, los inversores particulares no baten ni de lejos a los índices después de comisiones a largo plazo. Y menos todavía si no reinviertes los dividendos.

      Para gustos los colores, pero yo lo tengo claro. Fondos activos, pasivos o multifactor y con bajas comisiones, mucho mejor que la aventura de invertir por tu cuenta en acciones.

      Gracias por leer y comentar. Un saludo.

      Eliminar
  2. Yo resumiría que si tienes los tres ingredientes: conocimiento, tiempo y pasión toca inviertir en acciones, porque las desventajas fiscales las compensas con la flexibilidad de gestionar menos dinero. No veo tanto problema en la diversificación, una cartera de 15-20 empresas puede ser suficiente si se selecciona con criterio, y más cantidad no tiene que implicar necesariamente ni más calidad ni más seguridad, como diría Lynch llega un punto en que empiezas a diworsificar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Obagi.

      Son muy pocos los inversores particulares que tienen los conocimientos, la pasión y el tiempo para ser constante invirtiendo con acciones individuales. Yo por ejemplo, ya no tengo el tiempo necesario para hacer análisis profundos y detallados de las empresas o para seguir toda la nueva información y evaluar como afecta.

      Y en hipotético caso de que se diesen las condiciones, cuando inviertes por tu cuenta, surgen otros problemas. Te puede ir bien unos años y que sea sólo por pura suerte y un mercado alcista complaciente como el actual. Más la amenaza de todos los sesgos de confianza. La codicia, la avaricia, el exceso de confianza, el efecto rebaño e imitación de inversor informado... es un campo de minas.

      El teórico potencial extra de rentabilidad no compensa el valor de mi tiempo. Prefiero delegar en otros a bajo coste y que un profesional tome esas decisiones por mi. Si necesito dinero, ya reembolsaré una parte. Mientras, me niego a pagar impuestos y a estar constantemente pendiente de qué hacer en los eventos corporativos.

      Un saludo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Participa en la conversación y déjame un comentario.

Artículo Anterior Artículo Siguiente