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jueves, 22 de noviembre de 2018

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¿Cuándo merece realmente la pena abrir un plan de pensiones?

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Se lleva hablando mucho tiempo sobre la necesidad de ahorrar para la jubilación y del futuro poco halagüeño que le espera al sistema público de pensiones en España. Pero no hay mas que mensajes cruzados que generan confusión.

Por eso quiero aportar mi granito de arena para dar un poco de luz sobre el asunto. Especialmente, si no sabes si abrir un plan de pensiones o no y si ya lo tienes, si dudas de la conveniencia de seguir aportando.

Por un lado, se ha generado cierta alarma social, en el sentido de que no tardando mucho las pensiones de los nuevos jubilados van a ir cayendo progresivamente, por la importante carga y gasto que supone para el Estado. Que tiene que asumir un desembolso mayor, con una merma de recaudación, explicada por la pirámide poblacional (cada vez hay menos jóvenes) y por otro lado las bases de cotización, que son bajas. Pues los salarios en España no son muy altos que digamos. Especialmente en las nuevas contrataciones y en los jóvenes. Y se necesitan mas cotizantes, para soportar el coste de los nuevos jubilados, que acceden a su retiro con pensiones en el rango alto.

Ante esta situación, hemos asistido a la paradoja de que se ha planteado subir las pensiones y actualizarlo al IPC, consecuencia de la presión social generada por manifestaciones en favor de pensiones dignas. Algo que a mi personalmente me ha dejado perplejo. Porque supone un enorme gasto a las arcas públicas, ya de por si maltrechas. Que, en lugar de favorecer al ciudadano, implicará más presión fiscal y recaudatoria.

Y, por otra parte, está la denostada industria de planes y fondos de pensiones, dominada por la banca comercial y sus pobres resultados. Lastrados fundamentalmente por elevadas comisiones y una gestión no muy buena, en parte por tratarse de patrimonios rehenes de las condiciones restrictivas de liquidez del producto. Azuzado, además por el constante anzuelo del incentivo de traspaso y los regalos por traslado de planes de pensiones. Que no llevan al participe, más que a estar cambiando constantemente de plan de un lado para otro, sin un criterio definido.

Decir sin embargo, que se han puesto también desde este año, limites legales a las comisiones de gestión de los planes de pensiones en función del tipo de activo en que invierte la cartera de inversión. Con la finalidad de mejorar el rendimiento a largo plazo de este tipo de productos. Entrando en una guerra de ajuste de comisiones en la gestión.

Así con todo, el panorama sigue siendo bastante desalentador. Pues se están lanzando constantemente globos sonda desde el actual gobierno de Sánchez, con el apoyo de otros partidos de la oposición, ideas para limitar la reducción en el IRPF de los planes de pensiones por favorecer especialmente a los “ricos” y cambiar su tratamiento fiscal. Y en contra de toda lógica, en lugar de incentivar el ahorro privado, proponen penalizarlo. Por lo que, con estos ánimos, es lógico que no veas muy claro si merece la pena contratar un plan de pensiones o dejarte en manos de la suerte del gobierno de turno cuando te toque jubilarte.  

Son meras especulaciones de momento, nada más. Y en ningún caso, todo cambio tendría efecto retroactivo. Ahora bien, esto es España y ya estamos viendo que la deriva que estamos tomando, nos está llevando cada vez más a escenarios de arenas movedizas y a terreno de incertidumbre. Puesto que la seguridad jurídica y la retroactividad, se ha puesto en entredicho a golpe de decretazo.

A todo esto, hay que sumar la idea popular, de que los planes de pensiones te quitan lo que te dan cuando lo rescatas. Esta idea de la calle, extendida por el boca a boca, es errónea. Pero sin embargo está muy arraigada. Lo que suele ocurrir es que muchas personas al jubilarse actúan sin asesorarse adecuadamente sobre cómo rescatar el plan de pensiones y pagar menos a Hacienda. Y claro está, si lo sacas todo de golpe, tributas a un marginal muy alto arruinando el ahorro fiscal generado a lo largo de los años.

En vista de la situación no me extraña que te preguntes si merece la pena contratar un plan de pensiones o no. Pero si te alejas un poco del ruido, verás que, en realidad todo sigue prácticamente igual.

En mi opinión, el debate que se genera es bueno, si sirve para que tomes conciencia de la necesidad de asumir tu parte de responsabilidad y separar una parte de dinero hoy con vistas a tu futuro.

Dado que es un objetivo financiero a muy largo plazo, no tengo ninguna duda de que es necesario que inviertas ese dinero en activos volátiles como la renta variable, que te permitan obtener una rentabilidad que cubra al menos la inflación. Puedes irte a un perfil más conservador si lo necesitas, tipo 50/50 bolsa y renta fija, para que no te asustes con los normales vaivenes de la economía y la valoración d ellos activos. Pero si te quedan más de 10 años para la jubilación, necesariamente, tienes que tener bolsa.

Yo no digo que tengas que contratar sí o sí un plan de pensiones para ahorrar para la jubilación. Aparte de que puede que lo máximo que puedes aportar a un plan (8.000€), puede que no sea suficiente para ti, no veo mal que lo complementes con fondo de inversión o una cartera de acciones con dividendo creciente, por ejemplo. Y me muestro bastante contrario a ahorrar para la jubilación en ladrillo con un piso para alquilar, como dicen algunos que hacen. Esos sí que están locos.

A partir de 35.200€, de manera bastante clara merece la pena contratar un plan de pensiones, por el ahorro fiscal que genera. Y sin ninguna duda, si tienes unos rendimientos superiores a 60.000€.

El IRPF es un impuesto progresivo con tramos. Estos pueden ir cambiando con el tiempo unos puntos arriba o abajo, pero el sistema será muy parecido. Como las pensiones van a la baja, como mínimo vas a estar un peldaño, sino dos por debajo del que estabas tributando sobre tu salario en activo. Con que en el rescate, sumes la renta necesaria para no saltar de tramo, nunca perderás el ahorro fiscal en su totalidad. Y el beneficio real, será la diferencia de puntos de un tramo a otro. Más además la ventaja del diferimiento fiscal.

Busca planes de pensiones con comisiones de gestión bajas. A largo plazo se nota muchísimo un 0,50% menos por año, por ejemplo. Pasa olímpicamente de los incentivos por traslado de planes de pensiones y del regalo. Vale más la pena un plan de pensiones con comisiones bajas, que cualquier cosa que te puedan dar. Al final lo que te reglan, sale de las comisiones que le pagas al banco con tu plan. Te obliga a mantener compromisos de permanencia y te resta libertad.

Y sí que existen planes buenos y baratos. Pero desde luego no están en los bancos comerciales. Los planes de pensiones de empleo de muchas grandes empresas, mutualidades o colectivos profesionales (arquitectos, abogados, economistas…) suelen tener planes excelentes en rentabilidad y bajos en costes. Ahora ya hay planes de pensiones con ETF o fondos indexados donde soportas un 0,65% en lugar de un 1,50% comisión. Y en las gestoras independientes también hay calidad. Luego no hay excusa por producto. Solo hay que buscar fuera de donde lo hace la mayoría y alejarse de las luces de neón del marketing bancario.

Si no quieres complicarte mucho la vida, aporta vía cuotas de forma sistemática, para no tener ni que pensártelo. Utiliza el págate a ti primero, como método de ahorro. Y si quieres ser un poco mas activo, estate pendiente un poco de los mercados y cuando veas que hay caídas fuertes haz tu aportación. A largo plazo no supone mucho. Pero sí que te puede dar algún punto más de rentabilidad. Lo de esperar a diciembre para hacer la aportación, es una absoluta estupidez, justificada por la costumbre y la campaña de planes de pensiones de los bancos.

Ahora te toca a ti. Que me cuentas ¿Tienes plan de pensiones? ¿Aportas con regularidad? ¿Te dejas llevar por los regalos e incentivos de los bancos comerciales? ¿Estas pensando en hacerte un plan de pensiones, pero no sabes cuál?

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3 comentarios :

  1. ¿Un Plan de pensiones no viene a ser lo mismo que un Fondo de inversión pero con una fiscalidad distinta y unas condiciones de recuperación más restrictivas? Yo dudo entre invertir en un P.P o utilizar un fondo de inversión como alternativa para la jubilación. No sé matemáticamente cuál resulta más rentable, pero a priori se me antoja que el Fondo de inversión es más ventajoso, pues puede rentar lo mismo y en cualquier momento puedes recuperar parte de tu dinero si te hace falta.
    Por otra parte, si quedan unos 14 años para la jubilación, ¿cómo debería ser el porcentaje de Renta variable o renta fija que tuviera el vehículo de inversión? ¿Sería aconsejable todavía tener una distribución del 90% en renta variable o poner algo más en renta fija, por si a la hora de recuperarlo se ha perdido el capital principal invertido?
    No obstante, corríjame si estoy errado, creo que en caso de no tener trabajo y tener dinero ahorrado, es conveniente suscribir un convenio especial con la S.S y continuar pagando la cotización mínima, pues aunque las pensiones progresivamente se reducirán, lo harán recortando desde las más altas para garantizar un mínimo a todos aquellos que hayan cotizado el mínimo de años requerido; ya que eliminar las pensiones de golpe, sería algo demasiado escandaloso que causaría una gran revuelta social, y eso tampoco creo que les interese. Más que nada, porque el gran problema es que no sabemos lo que vamos a vivir, y el Estado “garantiza”, de momento, la pensión hasta el fallecimiento. Pero, ¿qué pasaría si lo confiamos todo a inversiones privadas en Fondos o Planes de pensiones? Durante el tiempo de jubilación que estemos recuperando el dinero, el patrimonio invertido fluctúa de valor por los vaivenes de la bolsa, con lo cual nunca sabemos exactamente con cuánto dinero podemos contar. ¿Qué pasaría si vivimos dos o tres décadas más después de jubilarnos y se acaba el dinero de nuestra inversión privada, porque no se ha revalorizado lo suficiente para cubrir nuestra longevidad? Entonces podemos pasarlo realmente mal en nuestros últimos años de vida. Por eso creo que es conveniente continuar cotizando al Estado, aun si no se tiene trabajo con nuestros ahorros, en lugar de confiarlos todos a inversiones privadas.
    ¿Con cuánto dinero deberíamos comenzar la inversión (50.000 €, 100.000 €, 170.000 €, 250.000 €, etc…) para que con el efecto de la capitalización compuesta, en 14 o 20 años vista, cuando tuviera que recuperar paulatinamente la inversión como cobro de pensión, tenga suficiente dinero para vivir tranquilamente hasta el fallecimiento. Esta es la clave del asunto, muy difícil de responder, porque hay demasiadas variables no controlables.
    ¿Qué pasa si invierto en un fondo, que por errores de los gestores tiene grandes pérdidas, como Cobas, y después pierdo mi patrimonio? ¿Un plan de pensiones garantiza siempre la revalorización suficiente de la inversión a largo plazo para cubrir las expectativas de vida en la jubilación?
    Contribuir al Estado, puede garantizarnos un suelo mínimo de ingresos para cubrirnos las espaldas, si todo lo demás falla.
    Quizá esté equivocado, y se me escape algo, pero yo de momento lo veo así.

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    Respuestas
    1. En primer lugar, no considero que el plan de pensiones es complementario a los fondos de inversión, en lo que se refiere a la planificación financiera. Al menos para las rentas más altas.

      Si te restan 14 años para tu objetivo de jubilación, yo no bajaría de un 50% de bolsa. Quizá un 60/40 o una cosa así. Aun te quedan por vivir una o dos recesiones en ese plazo de tiempo.

      La verdad, no estamos preparados para vivir 100 años. Ni la sociedad en los países desarrollados ni las personas, son conscientes del futuro al que nos enfrentamos. Quizá la robótica nos ayude a resolver esto, porque habrá una gran necesidad de cuidados para personas en edad avanzada. Las residencias de ancianos cuestan un dineral. Y por eso ante el aumento de la esperanza de vida, muchas personas necesitan vender su casa o hacer una hipoteca inversa. Es un problema terrible. Y el Estado no podrá con todo.

      Para lo último que comentas es necesario diversificar en vehículos de inversión y gestores. ¿Será suficiente para cubrir la inflación? Bueno, al menos los índices lo consiguen, así que creo que tener algo en inversión indiciada, es necesario.

      Un saludo.

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  2. No creo que las inversiones sean excluyentes. Como más tengas y más repartido lo pongas es más fácil que algun fracaso estrepitoso no te arruine la jubilación. Lo digo por el comentario respecto los que invierten en ladrillo para alquilar de "Esos sí que están locos". Yo tengo un proyecto de cartera Talmud 1/3 ladrillo, tierras de cultivo, plazas garaje, etc 1/3 inversiones (bolsa y renta fija mayoritariamente, incluye planes de pensiones) y 1/3 más o menos disponible (depósitos, cuentas corrientes, escalera de bonos a corto plazo, metales preciosos).

    Considero que el 100% en ladrillo no es aconsejable, es poco líquido y requiere una entrada alta, pero tampoco lo es 100% en bolsa aunque muchos los hacen, o un 100% en plan de pensiones, o 100% en depósitos o bajo el colchón, a cual peor. Pero en una cartera compensada yo creo que el alquiler es un buen complemento seleccionando bien las zonas.

    De momento los alquileres me ofrecen unos buenos "dividendos", y la parte de depósitos está muerta de risa con alguna que otra promoción pero no llega ni a la suela de los zapatos de lo que saco en alquileres, que en 10 años se invertirá, y los depósitos me daran un 5% y los alquileres un 3%? pues para mi perfecto, ya llevaré 10 años de ventaja, yo me centro en lo que controlo (mis inversiones), y las adivinanzas no són esa parte (el futuro está por escribir), venga lo que venga intentaré estar preparado y tener huevos en bastantes cestas, con lo que un gran acierto o un gran fracaso se diluirá en poco tiempo con los otros activos. Con mi futuro y el de los míos no lo quiero apostar todo a una jugada la verdad...

    Saludos

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