Juegos Olímpicos 2020 y el modelo de país



Pues bien llegados a este punto de la película y tras 5 años de tortuosa andadura por el desierto hemos puesto todo nuestro empeño y afán en  un novedoso proyecto como es la candidatura, ya frustrada, de celebración de unos juegos olímpicos

Haber sufrido una enorme burbuja inmobiliaria y estar inmersos en un soberano problema de deuda pública, no ha sido aprendizaje suficiente para desarrollar nuevos proyectos, con nuevos bríos, y nuevos  planteamientos de más de lo mismo.

El hombre es el único ser vivo que tropieza dos veces en la misma piedra (o en el mismo ladrillo en el caso español), el político será capaz de hacerlo infinitas veces con tal de sacar una buena foto. 

Independientemente del anecdótico relaxing café con leche, no deja de ser sorprendente que un país con los recursos escasos más escasos que nunca, se plantee realizar proyectos como el que nos ocupa de escaso recorrido, altura y miras.

Lo que proponemos al mundo para salvar la imagen de un país más deteriorada que nunca, pero menos en ciertos aspectos de lo que pensamos, es invertir una barbaridad de dinero (1800 millones "de inicio....") en pabellones de esgrima, natación o bádminton, para demostrar que somos capaces de organizar una fiesta. La inversión que es mínima porque está todo hecho, retornará en 2 semanas en prosperidad y abundancia para un país depauperado y endeudado por haber construido sin fondos más de lo debido.

Creo que no veo nada nuevo. Es cierto que la imagen del país está debilitada pero si algo sabe un bróker de Londres o un turista de Francia es que somos más que capaces de organizar una fiesta, evento o como quieran llamarlo, probablemente los mejores. 

También saben que somos capaces de construir muchas cosas inútiles. No tienen claro eso sí, que seamos capaces de lograr hacer algo productivo. Me temo que esta tarea mucho más laboriosa, es la que debemos acometer.

Asusta pensar que seguimos anclados en el pasado y en el modelo insostenible que nos reventó en plena cara sonriente mientras disfrutamos del bon vivant del gasto. Partiendo de la premisa de que el dinero es escaso, este, ahora y siempre, ha de ser destinado a los proyectos que más puedan generar y más valor añadido aporten a nuestro país. Generación, esa es la palabra. Generación implica que aquel euro que invierta tendrá un retorno multiplicado en x veces que permitirán invertir en otros proyectos con también generación.

Existen múltiples opciones para la inversión de este dinero que nos harían más eficientes o más productivos o nos colocarían en la vanguardia tecnológica de un nicho de mercado, pero hemos decidido hacer pabellones de karate. ¿Porque esta decisión? Simple, hay una foto. A mis votantes les gusta (luego se quejaran del paro o de los impuestos) manejaré presupuesto, lo repartiré a mi antojo, colocaré a mis amigos y morderé una suculenta comisión para mi partido a costa de un contribuyente encantado con 20 medallas.

Introduciremos un nuevo concepto para el exasperado contribuyente español, dado que el ánimo no es sino incluir soluciones a partir de críticas fundadas. 

El incentivo fiscal. No muy utilizado en nuestro país dado que no permite sacarse fotos, los retornos son de medio plazo, no manejo presupuesto, no coloco a mis amigos y no permite mordidas dado que no reparto el bacalao.

Hete aquí que  este incentivo fiscal, no cuesta dinero sino que es un coste de oportunidad dado que dejo de ingresar y ¡O Dios Mío! es para todos igual. Supongo que es demasiado pensar que podamos hacer esto en determinados sectores de interés estratégico como el tan nombrado I+D, exportador o nuevas tecnologías. 

Cierto que en determinadas materias lo tenemos y lo hemos tenido. Lo que planteo es que esta herramienta sea el vehículo catalizador de la política económica frente a la alegre subvención tan frecuentada por nuestros expertos dirigentes por razones obvias.

Ampliaremos el repertorio de la opinión contraria a las magníficas obras del faraón incluyendo por último conceptos como son la diversificación sectorial y el refuerzo de las debilidades y no la potenciación de las fortalezas. 

Entendemos que hay 2 cosas que sabemos hacer muy bien en este país, la construcción y el turismo y ambos son sectores punteros en el mundo. Porque si señores somos líderes en ambas cosas para los que se quieran flagelar de más.

Por ello, el más estricto sentido común y no las leyes económicas indica que los esfuerzos y dinero una vez más escasos, han de ser dedicados a la preservación de ambas industrias pero aún más importante en aras del concepto político de la sostenibilidad, a la creación, lanzamiento y mantenimiento de nuevas vías de generación. 

Así es que esperamos y deseamos que algún día nuestros faraones hacedores de pirámides donde adoramos su maestría y buen hacer, aprendan del pasado y encaminen nuestra andadura hacia la senda del retorno del capital, tales como flotas que nos den comercio, artesanías con valor añadido o nuevos hallazgos científicos omitiendo templos y tumbas de nuestros planes estratégicos. En todo caso ya que ustedes no han sabido hacerlo hasta ahora y en vista de que no lo tienen claro, agradeceremos al bróker de NY por no invertir en nuestra locura, a la troika por vigilar a nuestros dirigentes con nuestro y su dinero y al COI por no meternos de nuevo en semejante follón.

ATHOS

También te puede interesar:

4 comentarios:

  1. Yo soy una de las personas que se alegró de que ganara Tokio (y eso que tengo un amigo japonés que tampoco quería que ganara su ciudad jeje). Me pareció muy triste el apoyo incondicionado que recibió la candidatura de absolutamente todos los medios, y creo que se deberian de pedir responsabilidades a más de uno por los 8000 millones ya gastados en vez de ir a consolarlos. ¿A quién se le ocurre ir con la principal arma de que está casi todo construido?¿Como consentimos que jueguen así con nuestro dinero?

    ResponderEliminar
  2. Hemerocallis fulva o flor de un día; creerse que los Juegos son la panacea en el que se invierte dinero para obtener mayor rédito, es lo más parecido a los juegos de azar. Pero como el dinero es ajeno y se recauda fácilmente, de igual manera se dilapida cual flor de un día.

    ResponderEliminar
  3. Hemerocallis fulva o flor de un día; creerse que los Juegos son la panacea en el que se invierte dinero para obtener mayor rédito, es lo más parecido a los juegos de azar. Pero como el dinero es ajeno y se recauda fácilmente, de igual manera se dilapida cual flor de un día.

    ResponderEliminar
  4. Margaret Tatcher: "No existe el dinero público es del contribuyente" ATHOS

    ResponderEliminar

Participa en la conversación y déjame un comentario.

Con la tecnología de Blogger.