COMO NEGOCIAR LAS COMISIONES CON TU BANCO

La competencia en el sector bancario, los bancos online (como ING Direct, Ibanesto, Oficina directa), las campañas de fidelización, etc han permitido que muchos consumidores de servicios financieros  ya no tengan que pagar comisiones por los servicios y transacciones habituales. Al menos de momento.
            Sin embargo todavía hay mucha gente que soporta cada vez más y más altos costes por los servicios bancarios más habituales. La costumbre por trabajar con una misma entidad, la pereza, el compromiso con una persona o entidad, la desconfianza a operar por internet, el miedo a equivocarse cambiando a otra entidad peor, son algunas de las razones que hacen que muchos permanezcan inmóviles ante las comisiones que paga a su banco o caja.
La actitud habitual suele ser de resignación e inacción. A lo sumo de enfado mudo y cuando no, termina en una infructuosa discusión con algún empleado de la entidad.  Otros optan por cambiar silenciosamente de entidad. Pero, ¿Por qué no negociar? Veamos algunas ideas para negociar comisiones con el banco.


Hemos de pensar que las oficinas bancarias, no son más que puntos de venta de servicios financieros. Cuyo objetivo  principal es la comercialización de productos al coste más alto posible intentando atender las necesidades de los clientes. El que más arriba está en esa pirámide de venta es el director de oficina, que tendrá ciertas facultades para reducir, condonar o realizar un acuerdo sobre las comisiones. Especialmente si con ello puede cerrar una venta. Los primeros aspectos clave para negociar comisiones son:
1)      Intentar hablar con el interlocutor de mayor rango en una sucursal. Esté tendrá más poder y margen de maniobra que el resto de empleados.
2)      Utilizar la contratación de un producto como moneda de cambio. Cuando hayamos decidido que por ejemplo vamos a contratar el seguro de coche, pude que sea buen momento para plantear que lo contrataremos si nos devuelven las comisiones de la tarjeta o de la cuenta asociada, etc.
España es uno de los países más bancarizados del mundo. A pesar de la reestructuración del sector y de las fusiones, se trata de un sector con una competencia brutal. Podemos emplear esto a nuestro favor.
3)      Presentar una oferta de la competencia para presionar a la entidad. Si lo que queremos es quedarnos en la entidad, pero mejorar el acuerdo sobre las condiciones de un préstamo, el tipo de interés de un plazo o simplemente la comisión de la cuenta está puede ser una buena estrategia. Mejor por escrito que de palabra.
Los bancos gastan miles de euros al año en publicidad para mejorar sus ventas y  hacer crecer su negocio y consolidar su marca. Sin embargo también saben que el boca a boca es un medio de publicidad no tradicional altamente efectivo.
4)      Recomienda y presenta a tu banco clientes potenciales. Si nos colocamos del lado de la entidad y con ellos consiguen algún beneficio procurarán mantenernos contentos.
Otra arma que juega a nuestro favor es la fidelidad. Los bancos saben que lo que cuesta ganar un cliente y mucho mas si este es fiel y cumplidor. En Estados Unidos el historial crediticio lo es todo.
5)      Utiliza tu antigüedad y tu historial como cliente en tu favor.
6)      Presentar una queja. Lo mejor que le puede pasar a un banco es que un cliente insatisfecho les dé una oportunidad para resolver la disconformidad de un cliente.
En general, la clave está en buscar el momento adecuado para negociar. Que será todas las veces que hagamos alguna operación que genere algún tipo de ganancia o beneficio para la entidad. Pero sin duda habrá muchas otras formas ¿Qué os funciona a vosostros?

          

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