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lunes, 24 de agosto de 2015

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¿Estamos en la antesala de un nuevo crack bursátil mundial?




¿Tienes dinero invertido en acciones? ¿Están tus ahorros en fondos de inversión con renta variable? ¿Crees que estas soportando más riesgo del que deberías en tu cartera de inversión?

Estate atento porque podríamos estar en los albores de un nuevo crack bursátil a escala mundial. Los rumores han empezado a extenderse. Y el miedo de muchos pequeños inversores comienza a apoderarse de sus decisiones de inversión. 

Muchos gurús comienzan a hacer sus predicciones, exponiendo sus teorías. Algunos de ellos llevan algunos meses alertando de que el crash bursátil está cerca. Los argumentos son variados. Unos los basan en fundamentos razonados en datos y acontecimientos que se suceden y otros hacen referencia a la numerología. 

La teoría de ciclos y la predicción económica basada en el número Pi, señala que cada 3141 días se produce una crisis financiera. Y que ese momento llegará en octubre de este año, teniendo en cuenta los ciclos que se han sucedido a lo largo de más de un siglo. Pero seamos algo más racionales ¿hay motivos para pensar que un crack bursátil está cerca?

La crisis financiera China está despertando grandes temores. Se cree que hay grandes paralelismos con el crack del 29 de la bolsa de Nueva York. Y que eso podría desatar un terremoto financiero de consecuencias impredecibles en los mercados. 


Todo ello además en un momento en el que la economía americana contiene el aliento, ante la inminente retirada de estímulos de la Reserva federal en su economía y la próxima subida de tipos de interés. 

Puedes tomártelo con cierta ironía, pero basándonos en la hipótesis no contrastada ni reconocida de que los bancos centrales normalmente son los responsables de los crack de la bolsa, no te extrañe que a partir de ese momento la bolsa de EEUU sufra descensos de hasta el 50%. Ellos se encargan de inflar y desinflar los mercados a su antojo. No sabría decir si sus políticas monetarias y económicas son acertadas o desacertadas intencionadamente o no. Pero a veces se dan curiosas coincidencias. 

Por otro lado está el enorme nivel de deuda de los gobiernos. No sólo es el techo de deuda de EEUU, es el nivel de endeudamiento de muchas grandes economías que se sitúan en niveles por encima del 100% del PIB. 

El sector privado ha reducido en cierta medida la carga financiera que soportaba, pero los gobiernos han aprovechado la capacidad de endeudamiento a la que podían llegar, pero no han pensado ni un segundo como lo devolverán o si tan siquiera es posible hacerlo. ¿Una quita de deuda a nivel mundial? Dudo que se produzca. 

El exceso de liquidez en muchos mercados de economías desarrolladas como EEUU, Japón o Europa, donde los tipos de interés están casi al cero y faltan alternativas de inversión, lleva a que muchos ciudadanos como tú o como yo inviertan asumiendo grandes riesgos. Y a veces gracias a la facilidad de crédito a base de deuda. 

Todas esas políticas monetarias expansivas suelen acabar con una fuerte resaca en forma de crisis financiera. A veces dura 9 meses y otras 18, pero casi siempre se sucede. Es la forma natural que tiene el mercado de corregir los excesos. 

¿Por qué podría producirse ahora un crack bursátil?

No en vano, la bolsa americana salió de la crisis de 2008 hace ya cinco años. Lo que ha propiciado más de cinco años de subidas en los mercados de EEUU. Ya no ha recorrido, se palpa la sobrevaloración de muchas acciones y sectores. 

Europa va más rezagada, eso es verdad. Pero también es cierto que hemos tenido problemas de otra índole y que las reacciones de organismos y gobiernos han sido más tardías. Lo que explica el desfase en la recuperación y que no es excusa suficiente para garantizar que un potencial crash de la bolsa no llegue a alcanzarnos. 

Se ve en la excesiva complacencia de los mercados. Que ha empezado a inquietarse con cierta volatilidad y que una vez más coge a muchos inversores con bajos conocimientos financieros metidos hasta el cuello en acciones y renta variable. Las victimas fáciles de todas las crisis. Recuerda que los fondos de inversión están record histórico de activos bajo gestión. No es casualidad. 

Otro indicador de que estamos cerca de un crack bursátil, son los titulares de prensa y las recomendaciones de las casas de análisis bursátil. 

Casi siempre las mayores caídas de las bolsas, se gestan en contextos en los que los profesionales estaban recomendando estar invertido en bolsa como principal opción y donde los titulares de los periódicos animan a comprar acciones. 

Sea como fuere, recuerda que nada sube indefinidamente. Y que al fin y al cabo los crash bursátiles no son más un mecanismo natural de ajuste de los precios en los mercados. Que si se producen es porque se ha generado un entorno de excesiva euforia, que ha permitido la sobrevaloración de muchos activos. Que siempre de manera imprevista, precipitan una caída brusca de los precios. 

Es entonces cuando el temor de los muchos inversores que en ese momento tienen su dinero en riesgo, generan un exceso de oferta en el mercado al tratar de deshacerse de sus posiciones rápidamente y a cualquier precio. 

Si eres un inversor de carácter especulativo, tienes más probabilidades de ser víctima de fuertes pérdidas en un crack bursátil. Así que valora si es mejor estar ya fuera o mantenerse invertido hasta ver lo que ocurre. Los inversores de medio y largo plazo, puede que mantengan mejor la calma, ya que saben que se trata de un ciclo y donde pueden encontrar grandes oportunidades de compra. Ya que a veces el pánico hace que los inversores y los mercados sobrereaccionen, facilitando la aparición de compañías en precios infravalorados. 

El miedo, los nervios y el contagio generalizado del mercado que genera un crash bursátil mundial, puede llevar los precios a cotas a la baja impredecibles. Si no estás dispuesto a soportar algo así, reduce tus posiciones de renta variable o quédate fuera cuanto antes. Nuca se sabe cuándo puede llegar y cuánto tiempo durará. 

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