-->

miércoles, 12 de julio de 2017

Widgets

7 síntomas que indican que debes cambiar de trabajo

cambiar-de-trabajo

¿Cuánto estas dispuesto a aguantar para seguir cobrando un sueldo a final de mes? Hay ocasiones en las que el salario no compensa el coste personal y el perjuicio a tu salud que causa tu trabajo, por buena que sea tu nómina. Pero son muy pocos los que se atreven a cambiar de trabajo a pesar de todos los síntomas que evidencian que ya no puedes seguir más así.

El mercado laboral no está nada fácil. Es verdad que se está creando empleo. Pero los salarios de las nuevas contrataciones cada vez son más bajos y en peores condiciones laborales, por lo que muchos trabajadores en activo, se aferran a sus puestos de trabajo, por muy mala que sea la situación en la que se esté.

Las cosas no pasan por que sí. Normalmente suele haber un proceso. Pero está demostrado clínicamente, que hay trabajos que matan silenciosamente o deterioran progresivamente la salud. Cuanto más tiempo te resistas a dejar un trabajo que te genera malestar, mayor será el perjuicio psíquico y físico a largo plazo.

Puede que no te des cuenta, pero cada día que soportas una jornada más de tensión o de estrés por mantener un sueldo o un empleo que consideras que te será difícil encontrar en otra parte, estas causando un daño en tu salud, que puede ser irreversible si se prolonga demasiado en el tiempo. Estos son los 7 síntomas que indican que debes cambiar de empleo urgentemente. Toma nota si te sientes identificado con la mayoría.

En muchas ocasiones, es difícil reconocer los signos que indican que deberías cambiar de trabajo, porque sus efectos impactan de forma muy sutil y progresiva. Pero visto desde fuera y sobre todo si te ves representado en las situaciones que te voy a enunciar a continuación, deberías tomarlo como una señal de alerta ante la que tomar una decisión.

En primer lugar te falta motivación para ir a trabajar. Ya no te importa si llegas a la hora o te retrasas descaradamente. Cada mañana, preferirías que ocurriese cualquier imprevisto para tener una excusa que justifique no tener que ir a tu puesto de trabajo.

Es una clara señal de que deberías cambiar de trabajo, cuando sientes que el clima laboral de tu empresa es un infierno a diario. No es que nadie te de los buenos días cuando vas a tu puesto de trabajo, es que notas que tus compañeros se callan cuando tu llegas y te hacen vacío. Sientes que hablan a tus espaldas. Y antes que ir a una reunión informal fuera del horario de trabajo con tus compañeros, estarías dispuesto a hacer trabajos forzados en una cantera con tal de no verles ni soportarles un minuto de más.

Deberías de entender que tienes que cambiar de empleo, cuando hace tiempo que ya no duermes ni descansas bien, porque no eres capaz de dejar atrás los problemas y el estrés que te genera tu trabajo, cuando acabas tu jornada. Una jornada que en ocasiones invade intrusamente tu espacio de descanso y ocio personal, al tener que echar más horas, no poder de dejar de hablar de ello o pensar en el trabajo después de finalizar el día.

Tendrías que cambiar de trabajo cuando ya no te sientes identificado con los valores y objetivos de tu empresa, no ves valorado el esfuerzo que dedicas a la compañía, nadie aprecia ni reconoce el esfuerzo que realizas, no te ves parte del grupo y sólo recibes críticas o zancadillas en tu trabajo de tus personas cercanas.

Otro indicio de que tienes que dejar tu trabajo, es cuando de repente tienes dificultades para concéntrate en los objetivos que tienes que cumplir, las tareas se te acumulan y no tienes claro cuáles son las prioridades, empiezas a cometer errores que antes no tenías y tienes que echar mas horas para hacer lo que antes eras capaz de hacer en menos tiempo.

Fantaseas a menudo con dejar tu trabajo, aunque nunca te decides a dar el paso. Simulas mentalmente lo que le dirías a ese jefe que no soportas o como te sentirías si ese fuese tu último día de trabajo. Pero nunca haces nada y cada día va pesando en tu ánimo y minando tu salud mental, como un taladro que va picando la roca hasta hacerla añicos.

Pero uno de los síntomas que te deberían dar la señal de alarma es cuando, te das cuenta de que mucha cosas empiezan a ir peor fuera de tu vida laboral, porque los problemas de tu trabajo han deteriorado tu salud, pagas con tu entorno personal tus problemas laborales y repercute negativamente en tus relaciones extra laborales creando un clima gris de hostilidad y queja.

De verdad que no puedes dejar pasar por alto todos estos síntomas y tendrías que cambiar de trabajo, por mucho que creas que no vas a encontrar nada mejor. Siempre hay vida más allá de la empresa en la que trabajas. Y tristemente a veces es liberador cuando llega un despido. Pero no tienes que llegar a ese punto, porque a veces es tarde. Hay cosa que se pueden romper y que ya no se pueden arreglar por aguantar en un trabajo que te está haciendo daño.


Antes de llegar a ese punto de no retorno, puedes poner un montón de tácticas para aferrarte a lo positivo de tu empleo y poner un cortafuegos, para que lo negativo de tu trabajo no traspase a otras áreas de tu vida que nada tienen que ver con lo que te da de comer. Actúa antes de que sea tarde,  el mejor momento es ahora. 

También te puede interesar:

0 comentarios :

Publicar un comentario

Participa en la conversación y déjame un comentario.